Las mujeres que hacen temblar a Mark Zuckerberg

Margrethe Vestager es una usuaria ávida de Twitter que suele publicar fotos de flores y paisajes de su natal Dinamarca. Su cuenta en la conocida red social también sirve como medio para seguir el rastro de sus viajes en su calidad de autoridad anti monopolio de la Unión Europea, lo cual le vale ser un verdadero temor para las compañías de tecnología, empezando por Facebook, la cual probablemente sea justamente la cual le tiene más que temer.

Vía informador.news

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Ya se había encontrado con los directivos de Facebook antes, y no de forma muy auspiciosa, ya que luego de la adquisición del gigante tecnológico de la aplicación más popular del mundo de mensajería instantánea, WhatsApp, la danesa le impuso a la compañía de Mark Zuckerberg una enorme multa por brindar mala información, la cual consideró engañosa, a sus usuarios. Mientras tanto, desde un discreto edificio antiguo en Dublin, capital de Irlanda, Helen Dixon se encarga de la Comisión de Protección de Datos de su país, liderando una agencia pionera en salvaguardar la seguridad de millones de europeos. Sus empleados disfrutan pocos o ninguno de los beneficios de los cuales disfrutan los empleados de Facebook, siendo lo único gratis en el edificio el agua, café y té.

Vía tampabay.com

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Aún así, Dixon tiene toda la autoridad de investigar y multar a Facebook, así como a una variedad de otros gigantes de la tecnología con sedes regionales en su propio país, Irlanda. En medio de crecientes preocupaciones sobre la privacidad en la red, una nueva regulación de la Unión Europea podría convertir a Helen Dixon en una de las reguladoras más poderosas del mundo.

Helen Dixon desde su oficina en Dublin. Vía thestar.com

Helen Dixon desde su oficina en Dublin. Vía thestar.com

“Existe una nueva ola que se encuentra viniendo hacia nosotros, y tenemos que luchar contra ella”, dice Dixon desde su pequeña oficina, habiendo pasado los primeros 10 años de su carrera trabajando para compañías tecnológicas. La manera de compartir datos de sus usuarios por parte de Facebook a la compañía que le resulte como el mejor postor le ha valido a Dixon la difícil tarea de emprender una batalla en contra de las decisiones unilaterales y potencialmente monopolizantes de una de las empresas más grandes de nuestro planeta.


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